Las comunidades energéticas han irrumpido en la agenda de la transición como una herramienta que combina tecnología, democracia y desarrollo local. En esencia, una comunidad energética es una asociación de personas, empresas y administraciones que se organizan para producir, consumir y gestionar energía renovable de forma colectiva con criterios de proximidad y participación ciudadana. Su objetivo es reducir la dependencia de las grandes comercializadoras, abaratar la factura y generar beneficios sociales y ambientales en el territorio.  

En España el fenómeno crece con fuerza: el impulso regulatorio y las ayudas han acelerado la creación de proyectos en municipios, polígonos industriales y cooperativas urbanas. En 2023, España alcanzó más de 350 comunidades energéticas identificadas, un salto espectacular respecto a las apenas 30 existentes dos años atrás. El 4% de los municipios ya cuenta con una. 

En Castilla y León, existen ejemplos de impacto social y técnico que sirven de guía. Proyectos como la comunidad energética del Polígono Industrial de Villalonquejar, promovida entre otros por el Ayuntamiento de Burgos, la Fundación Caja de Burgos y la AEPV, o la de Bembibre, promovida por el Ayuntamiento de esta localidad leonesa muestran los beneficios de esta modalidad de autoconsumo, que permitirán mitigar la pobreza energética y favorecer a los hogares más vulnerables.  

Comunidades energeticas NexWorking

De todo ello se hablará largo y tendido el próximo 7 de octubre, en el encuentro de NexWorking organizado por Æver, un espacio que congregará a un buen número de especialistas en el desarrollo e implantación de este tipo de comunidades.  

La jornada dará comienzo a las 9.30 horas y será abierta por Joan Herrera, socio fundador de Samsø y director de Energía El Prat. A continuación, la mesa redonda ‘Comunidades energéticas: hacia un modelo local más justo, sostenible y cooperativo’, analizará las ventajas de un sistema que puede proporcionar hasta un 40% de ahorro en la factura eléctrica de los hogares. 

En ella departirán expertos de la talla de Luis Molano, CEO de Senda Sostenible; Eva Otero, representante de Energética Coop; Ignacio Zubia Soroeta, responsable de negocio de Edinor, grupo tecnológico de CEL Burgos; y Ramón Lozano, gestor de comunicación corporativa de Aduriz Energía – OTC Merindades. 

La inscripción es gratuita y puede realizarse ya en este link, a través de la web de Fundación Caja de Burgos. El encuentro tendrá lugar, como de costumbre, en el Edificio Nexo – (Calle La Puebla, 1. Burgos)  

NexWorking comunidades energéticas

En Castilla y León el escenario es prometedor. La comunidad autónoma ha multiplicado en los últimos años la potencia instalada en autoconsumo y está desplegando programas de inversión pública en edificios e infraestructuras —por ejemplo, la instalación de autoconsumo en decenas de centros sanitarios que generará ahorros administrativos y reducción de emisiones—, lo que abre una ventana para que las comunidades energéticas se integren en estrategias regionales de eficiencia y repoblación rural.  

El potencial de la región pasa por aprovechar su tejido rural, los techos en polígonos industriales, y los recursos agrarios (biomasa, almacenamiento) para diseñar comunidades híbridas que combinen generación, eficiencia y movilidad eléctrica. Además, el impacto social puede ser decisivo: creación de empleo local, reducción de la pobreza energética y fortalecimiento del tejido asociativo.  

En resumen: las comunidades energéticas son una palanca para democratizar la energía y fijar riqueza en los territorios. Castilla y León tiene recursos y retos que pueden convertirla en un territorio pionero si combina iniciativa pública, empresas locales y ciudadanía organizada. El reto –del que hablaremos en el próximo NexWorking-  es escalar los modelos que ya funcionan, medir los ahorros reales y garantizar que la transición sea, además de limpia, justa y local. 

Inscríbete aquí: NexWorking Comunidades Energéticas